Jordania – 14 al 21 Julio 2019

12 mujeres nos fuimos a a disfrutar de esta aventura, a visitar este maravilloso país, a degustar su rica gastronomía y a conocer una de las maravillas del mundo.

Nuestra primera visita fue Jerash, donde pudimos ver sus ruínas muy conservadas y cuidadas, en cuanto a monumentos pudimos ver el Arco de Triunfo, la Plaza Ovalada, la Columnata , el Templo de Afrodita y el Teatro Romano.

Otro lugar que no puedes dejar de visitar desde Ammán es el Monte Nebo, este lugar es el último que visitó Moisés y desde donde divisó la tierra prometida a la que nunca llegaría.

Dejamos atrás ya Ammán para descubrir una de las maravillas del mundo, Petra.

Estábamos emocionadas y tuvimos la suerte de poder ver esta maravilla del mundo de noche, importante tener en cuenta los días porque es algo maravilloso y muy muy mágico.

Empezamos a andar por el camino iluminado con pequeños faroles, un camino de 40 minutos que se convierte en un mar de nervios conforme nos íbamos acercando, y cuando llegas te encuentras en una explanada llena de velas y justo detrás está el tesoro pero a dudas penas lo puedes contemplar. Nos invitan a te mientras impacientes estamos esperando el gran espectáculo de luz y sonido y … increible lo que pudimos ver, una maravilla.

Pero si de noche nos sorprendió, no te puedes imaginar lo que es de día. Empezamos a recorrer el mismo camino que habíamos hecho de noche, pero que diferente es … está lleno de historia, ruinas de edificaciones enclavadas en la roca y sigues hasta llegar a un estrecho camino, una garganta

y del que ya vas percibiendo que llegas al fin, al Tesoro de Petra, es majestuoso.

Pero no todo acaba aquí. Tras un recorrido que puedes hacer andando, en camello o en burro mientras contemplas la gran belleza del lugar, llegas hasta el punto donde las más atrevidas se animan a continuar ( se puede subir en burro pero para la bajada no es aconsejable) Una subida de 850 escalones te esperan si quieres descubrir la otra gran belleza del lugar. Hay descansillos donde puedes ir comprando agua a un precio de 1 euro.

Ver el Monasterio de Petra tras el esfuerzo es algo del que no pudimos contener las lágrimas, es emocionante.

Al día siguiente continuamos nuestra ruta hacia otra experiencia única, pero antes hicimos una visita a la Pequeña Petra, un lugar también que no te puedes perder.

Tras dejar Petra nos dirigimos hacia las puertas del Desierto de Wadi Rum, allí nos esperaban los jeeps 4×4 para poder recorrer las dunas de color naranja, un lugar realmente maravilloso.

El lugar es realmente increible

Y llegó el momento de ver una imagen única en este lugar, la puesta de sol, eso si, todas las mujeres nos vestimos de blanco para que la imagen quedara reflejada en la memoria de todas.

Se acabó el desierto naranja tras una noche inolvidable, donde cenamos el cordero hecho bajo tierra, buenísimo y acabamos con unos bailes de los que no pudimos resistir al escuchar la música en medio del silencio del desierto.

Tomamos ruta de nuevo y una nueva experiencia nos espera, bañarnos en las aguas del Mar Muerto.

El ritual es cubrirte de barro, dejarlo secar unos minutos y luego limpiarte en el mar, la sensación es increible, por una parte tu piel queda super hidratada por el barro y por otra flotas sin moverte

Y la aventura se acabó, Viajar con Tacones reunió a un grupo de mujeres que queían viajar solas y la experiencia fue maravillosa, una despedida llena de emociones, alegrías y también lágrimas, porque no nos gustan las despedidas, pero puedo decir que hemos viajado con desconodidas y hemos vuelto con amigas.

DJC